Quiero sentir la humedad entre nosotros que hace arrastrarnos en las olas de la noche, dejar que pase el tiempo y despertar con ganas de ti.

Quiero sentir la humedad entre nosotros que hace arrastrarnos en las olas de la noche, dejar que pase el tiempo y despertar con ganas de ti.

(via sensualtension)

Dormimos media hora más todavía. Cuando desperté ella vio que la estaba mirando y sonrió. La besé y ella se apretó contra mí. Luego se levantó de un brinco.
- No te muevas. Voy a traerte el desayuno.
Mientras la esperaba pensé en qué iba a hacer. Ahora quería que se quedara todas las noches conmigo y durmiera con mi camisa puesta; pero no sabía cómo debía pedírselo. Sin embargo, me sentía demasiado contento para poder preocuparme por nada.
Figura de Paja, García Ponce.

Dormimos media hora más todavía. Cuando desperté ella vio que la estaba mirando y sonrió. La besé y ella se apretó contra mí. Luego se levantó de un brinco.

- No te muevas. Voy a traerte el desayuno.

Mientras la esperaba pensé en qué iba a hacer. Ahora quería que se quedara todas las noches conmigo y durmiera con mi camisa puesta; pero no sabía cómo debía pedírselo. Sin embargo, me sentía demasiado contento para poder preocuparme por nada.

Figura de Paja, García Ponce.

(Source: barbiesexy)

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si 
saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta 
cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca
que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida
entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en 
tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu 
boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al 
cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan
entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas 
se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas
la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene 
con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu
pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como
si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de
fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un
breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. 
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar
contra mí como una luna en el agua. Cortázar 

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si 

saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta 

cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca

que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida

entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en 

tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu 

boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al 

cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan

entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas 

se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas

la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene 

con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu

pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como

si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de

fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un

breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. 

Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar

contra mí como una luna en el agua. Cortázar 

(Source: barbiesexy)

Me gusta mi desnudez.

"Perdóname la tristeza
de amarte en las palabras,
animales de la ausencia."

— Fragmento de Animales palabras / I, Javier Gil Martín (via poesianoerestu)